Como el general Custer en la batalla de Little Big Horn, donde murió con las botas puestas, esta nueva amiga que hemos hecho en la calle no puede follar sino es calzada en sus largas botas blancas de buscona. Menudas viciosas se puede topar uno hoy en día en la calle.. y que gusto da encontrarlas.
Con esto de la crisis hay que trabajar de lo que sea, y si lo que se demanda son gimnasios para lunáticas que creen poder salvar el mundo, pues se agarra uno los machos y al lío. Además, aparte de un dinero, siempre podré usar la famosa erótica del poder. Porque aunque loco, un chocho siempre es un chocho.
La cerveza, las chanclas y la desgana nos han jugado una mala pasada y acabamos desgraciándonos la rodilla contra el suelo. Menos mal que tenemos un seguro que es una joya. Es llamarlos y ellos nos mandan a alguien muy de nuestro gusto, nos conocen muy bien: Una sensual enfermera que nos cura la pupita (tenemos más cuento que un futbolista) pero que nos provoca una tremenda inflamación en la entrepierna que solo ella sabe como remediar.
Me parece que Portugal ya tiene nuevo ataque para la próxima Eurocopa. Y es que con semejante poder ofensivo me rio yo de CR7 y sus bicicletas, porque, hasta la fecha, creo que nadie ha inventado una mejor arma de distracción que una rubia despampanante con un generoso escote y un buen par de tetas.
En verano las sabanas se pegan al cuerpo y ni en ropa interior se aguanta sobre la cama. ¿Es el calor o es el fuego interior lo que nos impulsa a visitar la ducha o la piscina?. A nuestra vecina se le ha juntado todo, tiene la líbido descontrolada y busca un baño relajante o alguien que le sofoque la calentura. Nos pilla entrando por la puerta y ni corta ni perezosa nos ciñe la correa para que seamos su perrito cachondo y aplaquemos su celo.























