Con esto de la crisis hay cada vez menos trabajo y parece que el paro tiene pinta de elevarse cual globo aerostático que solo desciende cuando ya no aguanta la presión. Por si fuera poco ahora vamos a trabajar "un poco más" que nuestros abuelos y tenemos que sacar nuestros malos humos a la calle. No sabemos si es culpa de los mercados, de la UE, del gobierno o de la oposición. Lo que está claro es que los que mandan siguen a lo suyo y parece importarles bien poco lo de los demás así que, nosotros a lo nuestro, a nuestras cosas guarras y a seguir dando por el culo.
Las dos cosas y además le sobra tiempo para demostraros a todos lo buena zorrita que es porque esta peluquera de 25 años exprime su tiempo al máximo. Si se aplica igual de bien y lo hace con tanta gracia y atrevimiento como en esta entrevista no tenemos ninguna duda de que llegará lejos, muy lejos.
Como para no estar empalmado todo el día si cuando vas a ver una mansión para grabar escenas te recibe Jenaveve es para tirar abajo la puerta a pollazos. Te enseña la casa pero ya no prestas atención a las localizaciones, solo puedes fijarte en ella y se te pone más dura que el mármol de Carrara. Sabe lo que se trae entre manos, te está provocando desde que cruzaste la puerta y no te va a quedar más remedio que alquilarle la casa para conseguir hacer algo con ella.
Emulando a Roberto Benigni en la maravillosa "La vida es bella", nos hemos tirado a la calle para alegrarles la mañana a todos los que nos encontremos en nuestro camino. Queremos impregnar de buen rollo y cachondeo a toda la sociedad que en estos tiempos difíciles tienen baja la moral. ¡¡¡Nuestra misión en la vida es levantarlo todo!!!.
Con el frío que está haciendo estos días es normal que en la calle sólo nos encontremos con "el frente de juventudes barcelonesas" dando su típico paseo diario para evitar la artrosis. Así que después de que Sofía provocara con su culazo unos paros cardíacos al personal, nos la llevamos a casa para entrar en calor. Tanto se calentó la chiquilla que no se conformó con la polla de Juan y quiso poseer la de Moi que era nuestro cámara para la ocasión. ¡Menuda golfa!.























