Al otro lado del Atlántico la conocen como Rachel pero para nosotros es Raquel, Raquel Roxxx, la poseedora de uno de los cuerpos más bonitos del porno. La mujer hecha deseo. Calificada triple equis, hoy debuta en Cumlouder dejándonos probar su boca, su lengua, sus labios, la sedosisidad y firmeza de sus manos, su mágico juego de muñeca, el acogedor calor de sus nalgas y la estrecha suavidad de la presión de sus tetas. Lo mejor es que mientras tomamos contacto, ella nos mira fijamente con esos ojazos azules y nos dedica unas frases en castellano. Al fin y al cabo es Raquel Roxxx.
Cuando dejamos en la estacada a las actrices o chicas de la calle, después de tirárnoslas en el follovolumen, nunca volvemos a por ellas a pedirles perdón, pero esta ocasión es distinta, ella es puta, se gana la vida así y nos dio penita cuando le hicimos la puñeta. Na, es coña, que nos la queremos tirar por segunda vez gratis. Fuimos a rogar su perdón y a convencerla de hacer un SerásZorra versión prostituta en nuestra putoneta.
Marco no sólo enseña a las pornostar americanas a hablar nuestro idioma, aprovecha cualquier ocasión para introducir nuestra rica gastronomía en sus vidas. Hoy quiere que sustituyan la típica banana americana por el sabroso y dulce plátano de Canarias. Ya de paso, le ofrece a Adriana Luna su jugosa polla española para que se la zampe y no deje una gota de su zumo sin beber.
Hoy toca correrse en la cara de Chiqui Dulce. Ya estuvo con nosotros en el FolloVolumen; y aquél día, Juan-Z, logró convencerla para hacer más escenas. Dicho y hecho. Hoy hacemos madrugar un poco a Rob Diesel, pero ya conocéis el refrán; al que madruga, Chiqui Dulce se la chupa. Y es que ésta chica puede con Rob... y con tres como él. Chiqui, eres puro vicio.
¡Qué ilusa es Angélica Heart! Se creía que hoy iba a poder descansar y tomar el sol tranquilamente en la playa, pero no contaba con que somos unos guarrones y que queremos follar a todas horas, y más teniendo a un pivón como ella para romperle bien el culo. Entonces la convencemos, aunque no nos cuesta mucho, y se viene con nosotros. Así que, manos a la obra, o mejor dicho ¡polla al culo!























